A causa del montón de películas malas de los Estados Unidos sobre estudiantes en universidades americanas, casi todo el mundo tiene la idea de la locura borracha que es la vida de un estudiante americano. Aunque ejemplos terribles de películas norteamericanos, estas no son completamente mentirosas y ilustran un gran diferencia entre la vida social de estudiantes que viven juntos en una universidad contra los que viven con sus familias. Sin embargo, hay más diferencias entre los dos sistemas educativos que no son limitados de la vida social. La primera diferencia es la más básica: las tipas de universidades en los dos países.
En Argentina, la majaría de universidades son nacionales y gratis para estudiantes, pero también hay universidades pagadas. En los Estados Unidos, hay universidades públicas y privadas, pero no existen universidades que son gratis. Cada estado mantiene su propio sistema de universidades públicas, que son más baratas que sus contrapartes privadas porque la diferencia en el costo son pagadas por su estado. Porque más de 70% de estudiantes no pueden pagar por sus educaciones, hay también un sistema de becas y préstamos que pueden utilizar. Universidades privadas son más caras y más difíciles para entrar; las universidades del “Ivy League” y las universidades conocidas como los “Little Ivies” solo admiten casi 15% de los estudiantes que apliquen. La manera de entrar en las universidades también es muy diferente entre los dos sistemas; en Argentina todos pueden entrar en las universidades nacionales a pesar de sus historias educativas.
Para matricularse en una universidad en Argentina, un estudiante solo necesita presentar unos documentos, incluido su certificado de nacimiento, certificado analítico, y un diploma de su escuela secundaria. En el contrario, el proceso de aplicación en los Estados Unidos es caro, complicado y estresante. El proceso empieza en la escuela secundaria, porque para entrar en las universidades mejoras (la más conocida es Harvard), estudiantes necesitan notas buenísimas en sus clases y examines. En adición, necesita un curriculum con muchas actividades, participación en clubes o deportes y experiencia trabajar. Ensayos son necesarios para cada aplicación, y a veces los temas de los ensayos cambian entre universidades diferentes. El parte final de una aplicación es una entrevista opcional con un profesor, o alguien quien ya graduó de la universidad. Este parte puede ser muy formal, y en una oficina de la universidad, o puede ser más relajado, en un café. Todo eso y, por lo menos, cuarenta y cinco dólares son necesarios para aplicar (entonces, si alguien quiere aplicar a diez universidades, él tiene que pagar por lo menos $450). Estudiantes son aceptados por sus universidades, y después empieza el parte de preparación.
Hay algunas universidades en los Estados Unidos que funcionan como las facultades en Argentina; estudiantes quedan en las casas de sus familias por que el viaje a la universidad no es muy lejos. Aunque eso situación es normal en Argentina, en los EEUU nosotros creemos que eso es un “perdida de la experiencia educativa” porque la mayoridad de estudiantes salen de sus casas para vivir en el campo de su universidad o si está en una ciudad, en un apartamento. En adición de un montón de cosas nuevas, estudiantes tienen que comprar (o a veces, alquilar) refrigeradores pequeños, bolsas para ropa sucia, y sábanas en un tamaño muy largo para las camas de las habitaciones universitarias. Cuando todos llegan en sus universidades, reciben un correo electrónico, una llave, y un compañero de cuarto que, con suerte, es una persona normal. La diferencia más grande entre las clases es que los profesores dan más tarea, un horario de pruebas y están más disponibles afuera de las clases que en Argentina, y con los correos electrónicos universitarios, mas fácil para encontrar. Las vidas universitarias entre los dos países son muy diferentes; tan diferentes que la sola similitud entre ellas es que se llaman ‘universidades.’
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