Características de la cultura argentina (trabajo final!)

Desde los años de la primaria, siempre he sentido pasión por vivir bajo nuevas circunstancias y tener experiencias fuera de lo habitual. Nací en Birmingham, Alabama (el sur de los E.E.U.U) en diciembre de 1988, y doce años después ya estaba cansado de vivir en el mismo lugar. Dije a mis padres que quería mudarme a otra región por un tiempo, quizás ir a “boarding school” en el norte de los Estados Unidos para estudiar y aprender en una cultura muy distinta a la de los estados del sur. Al final, fui hacia el norte en el invierno de 2001, y desde entonces he vivido en varias ciudades en América y Europa, sin regresar a mi lugar de origen.

En los ocho años pasados tuve muchas experiencias culturales, experiencias que no hubiese podido imaginar cuando me mude al norte, a la edad doce años. Ahora, que estoy viviendo en Buenos Aires, puedo decir que hay muchos rasgos culturales de la Argentina que no existen en otros países del mundo y por ello le asigna un valor propio. En mi tiempo aquí, vi la rica cultura de Argentina desde varias perspectivas. Viví en dos barrios muy distintos, trabajé con los conservadores, mientras estudiaba con los liberales. En todas estas experiencias, me di cuenta de que una de las cosas más evidentes sobre la cultura del país es el sentido de cohesión entre las personas. Aunque hay mucha diversidad cultural y racial entre los ciudadanos, se siente en el aire una identidad nacional y el argentino conserva su identidad. Desde mi punto de vista, el orgullo es un componente que resulta en la cultura argentina; el orgullo de ser argentino y de todo que esta tierra ofrece y representa. Otro aspecto de la cultura argentina tiene relación con los deportes. La influencia del los deportes – particularmente el fútbol – y la fraternidad que conlleva no solamente entre los jugadores sino también entre los “fans”, es una característica fundamental de la cultura y algo sobresale. El último aspecto de la cultura que reconocí en mi tiempo aquí fue el comportamiento general de los ciudadanos y su creatividad. Parece que todo el tiempo, los ciudadanos tienen otras opciones de trabajo y su creatividad les permite adaptarse fácilmente bajo nuevas circunstancias. Esta creatividad, la fraternidad entre los “fans” de fútbol y el orgullo de la nación son las características más profundas que identifican, en mi opinión, a la cultura argentina y la presentan distinta a las culturas en otros lugares.

El primer aspecto de la cultura argentina que reconocí es el gran sentido de orgullo entre la gente del país y el respeto que tiene para su tierra. Aunque siempre hay manifestaciones de insatisfacción dentro de la población debido a los problemas políticos y el desacuerdo entre los políticos y los ciudadanos, parece que todos respetan mucho la patria, las tradiciones y los costumbres del país. Este orgullo es evidente en todos los rincones de la ciudad de Buenos Aires. Por ejemplo, la presencia en todos lugares de banderas argentinas. Desde las pequeñas, que llevan los niños, hasta las grandes, colgadas de las terrazas. El azul y el blanco de la bandera son colores respetados y amados, y son indicativos del aspecto más explícito del orgullo argentino. Sin embargo, el orgullo se advierte también en otros lugares, como en las comidas típicas y las prácticas diarias de la gente. La carne y el mate son dos comidas típicas de la cultura argentina, comidas que se ve en todas partes de Buenos Aires. Son para los argentinos representaciones físicas de la patria que forman un parte integral del día cotidiana. A medida que beber el mate y comer la carne son dos prácticos muy típicos de los argentinos, parece que no solamente se los consume para el placer y el sabor, sino también por el orgulloso de las tradiciones y lo que es “ser argentino”.

Me di cuenta de otro aspecto fundamental de la cultura argentina hace unas semanas cuando fui por primera vez a un partido de futbol. Este aspecto es la fraternidad entre los “fans”, un nivel de fraternidad que no existe en los deportes profesionales de los Estados Unidos. Cuando fui al partido entre River y Boca, me sentí una profunda lealtad entre los “fans” de cada equipo. Aunque cada sector odiaba al otro, dentro de cada grupo existía una pasión y un respeto para el deporte y el equipo que indicaba una fraternidad única. Todos los “fans” llevaban los colores de su equipo, cantaban las mismas canciones y estaban de pie en todo momento. Estaban juntos y alegres, como si no los importara nada más en el mundo que aquel partido. Esta camaradería entre los “fans” no existe en los Estados Unidos, simplemente no hay el mismo nivel de pasión. Como hay muchos deportes en los E.E.U.U., la gente no está tan involucrada en un sólo deporte. Los “fans” van a partidos de todos tipos de deportes, y por ello hacen un compromiso de lealtad que no hay que hacer aquí. Como resultado de este compromiso, no hay el mismo sentido de fraternidad y camaradería, y tampoco hay el mismo sentido de lealtad. Por eso, el futbol y el comportamiento de sus “fans” parecen aspectos importantes de la cultura argentina.

El último aspecto de la cultura que vi en mi tiempo aquí fue la creatividad de los argentinos y su capacidad de hacer muchas cosas y adaptarse a nuevas circunstancias. Cuando llegué a Buenos Aires en Julio y empecé a conocer a la familia con que vivía, les pregunté sobre sus vidas y como era vivir en Argentina durante los tiempos turbulentos - especialmente la dictadura militar y las crisis económicas. Me comentaron que estos tiempos no eran fáciles, pero de todas formas encontraron la manera de seguir viviendo. Cuando había peligro o faltaba trabajo, buscaban otras avenidas. Por ejemplo, el padre había mudado de trabajos mas de cuatro veces en su vida y, por lo general, ello ocurría con cada crisis. Fue un analista para la empresa Colgate, luego tuvo una compañía de mudanzas, también fue dueño de un restaurante y finalmente fue un vendedor de comidas. Siempre se ajustaba y se adaptaba a nuevas circunstancias. Reconocí esta característica de los argentinos también hablando con los taxistas. Algunos me comentaron sobre sus vidas, lo difícil de vivir en la Argentina y la suerte que yo tenía de haber nacido los Estados Unidos. Casi todos ellos, con quienes hablaba, tenían un cuento más o menos similar a lo del padre. Después de escuchar tantas historias similares, empecé a creer que algo particular de la Argentina era la creatividad de su población y su manera de seguir viviendo bajo cualquier circunstancia. Esta creatividad, y la manera en que los argentinos pueden ajustar sus vidas, demuestra algo muy importante sobre la cultura de este país. Como mucha gente no tiene la solidez constante en la vida, sabe hacer un montón de cosas y siempre tiene la creatividad como un refugio siempre que ocurren situaciones adversas.

Después de pasar cuatro meses en la Argentina, creo que la creatividad, la fraternidad entre los “fans” de fútbol, el orgullo y amor por la nación son las características más profundas y distintivas de la cultura argentina. En esta época, puede ser muy difícil detectar los rasgos culturales de diversos países debido al proceso de globalización. Como muchos lugares se encuentran influidos por una mezcla de culturas, a veces es difícil reconocer la cultura propia de un país. Sin embargo, la cultura argentina es demasiado fuerte para ceder ante estas influencias y esta circunstancia es sumamente valorada por los ciudadanos. En toda mi experiencia viviendo en varias ciudades del mundo, puedo afirmar que la cultura argentina es distinta en este sentido. Aunque Buenos Aires es una ciudad grande y cosmopolita, no deja de mantener las características fundamentales del la cultura argentina.

Bastante acertada tu visión,

Bastante acertada tu visión, aunque un poco acotada sólo a la vida en la ciudad capital. En cuanto a lo gastronómico, existen variaciones muy marcadas: carnes diferentes a las de res, en el sur (cordero, pescado, carnes salajes), en el norte (humitas, tamales, locros y comidas heredadas de la colonia), etc, etc.
En deportes, innegable el fútbol-soccer como deporte principal. Mas no en provincias, donde se destaca el automovilismo, el basquet y hasta el box como deportes principales. En la región de cuyo, el hockey-patín (la selección nacional es de esta región), en el litoral, los deportes acuáticos -remo, vela, etc-. El rugby, el hockey-hierba, el voley son deportes que tienen muchos seguidores en provincias. Asimismo el tenis.Podría decirte que Buenos Aires es la ciudad menos deportiva de la Argentina.
Por último, la capacidad para salvar dificultades es una triste virtud heredada, quizá, del inmigrante que pobló estas tierras. O quizá la mezcla que se produjo. No es sólo un acostumbramiento a las crisis constantes, dado que éstas se han producido en todos los paises latinoamericanos.
Un saludo

Muy interesante

Muy interesante visión.
Gracias por tu interés en mi Argentina.

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