Me gusta mucho mi situación de vivienda acá en Buenos Aires. Vivo con una mujer, mi “madre,” quien es muy simpático y muy relajada. Es muy fácil para vivir con ella. En adición a mi madre, tengo una “hermana,” la hija de mi madre. Ella es muy amable también, y no estoy seguro, pero creo que ella es cerca de mi edad. Las dos chicas hacen mi situación de vivienda completamente relajada y cómodo. Habiendo dicho esto, en las primeras semanas de mi tiempo acá, nunca veo ellas.
Tengo una habitación completamente separada del resto de mi casa. No necesito entrar la casa en orden ir a mi cuarto. Es una entrada completamente distinto, y por esto, cuando llego y salgo mi cuarto, una mayoridad del tiempo, no tengo contacto con mi madre o hermana. En adición, solamente como desayuno en mi casa. Mi horario es completamente diferente de mi madre y hermana, y todos los días, desayuno solo. Por eso, en las primeras semanas, veo mi madre y hermana en circunstancias muy cortas, y las conversaciones eran como: “!Hola! ¿Todo bien?”... “Si, todo bien, ¡ciao!” Por esto razón, un día, mi madre me invitó a cenar con ella y su hija. Acepté la invitación y a las diez en el noche, entré la cocina.
Mi madre dijo que ella me invitó a cenar porque ella y su mujer quisieron ver mi cara. Fue un chiste, en referencia al hecho que nosotros nunca tenemos contacto. La cena fue muy rico, y enseguida, era enojada que decidí a no cenar en mi casa. La cena fue muy divertido y sociable. El parte primero consiste de las preguntas obvios: “¿Tienes hermanos?” “¿Qué hacen tus padres?” etc., etc.
Temprano, sin embargo, la cena empezó a mejorar, y mi madre y hermana empezaron compartir historias de estudiantes de intercambio pasados. Mi madre ha tenido muchas estudiantes de intercambio en su casa - ¡mas de veinte! Ella tiene muchas historias cómicos. Una chica perdió su teléfono celular veinte-siete veces. Otro chico fue en la casa de mi madre durante las problemas económicas de 2001. El tuvo un madre real obsesivo, quien hablaría con mi madre cada día, porque ella era preocupada con la seguridad de su hijo. Durante todas las protestas y demostraciones sociales, nada ocurrió con el chico. Sin embargo, en su ultimo noche de su viaje, el chico salió y era muy borracho. El fue en una lucha sobre una chica, y – para lo poner simpáticamente – el chico perdió la lucha. El salió Argentina con dos ojos negros y un nariz rompe.
Después de mas historias, pregunto a mi madre e hija con una sonrisa, ¿Cuál será mi historia? Los dos eran mudo, pensando. En el mismo momento exacto, las dos chicas dijeron, “!Nunca usas una chaqueta!” “Es loco!” “¿Necesitas dinero para comprar una chaqueta?” preguntó mi madre. Expliqué que vivo una mayoridad del ano en Vermont, y en comparado, el invierno acá es nada. Aseguré los dos que tengo dinero para una chaqueta, pero en realidad, no es frió, y estoy cómodo sin una chaqueta. Los dos, con sonrisas, todavía dijeron que estoy loco.
En mi opinión, después de cinco meses en la ciudad loca de Buenos Aires, sí el historia mas extraño sobre mi es que no llevaba una chaqueta, todo estará bien.
Me alegra que hayas tenido la
Me alegra que hayas tenido la oportunidad de cenar con tu "madre" y "hermana" argentinas. Me encantó la historia del varón vencido!!!
abrazos
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